Si estás buscando un rincón con encanto en el norte de Portugal, lejos de las multitudes pero lleno de historia y naturaleza, apunta este nombre: Vilar de Mouros. Yo no lo conocía y lo descubrí gracias a un bonito restaurante que hay en el pueblo.
Pequeñito, auténtico y con un entorno verde que parece sacado de un cuento. Así fue nuestro día: ver su puente medieval, visita a la iglesia, paseo hasta la playa fluvial de Azenha y comida con vistas al río en el mítico Retiro da Ponte.
Justo en nuestra visita había pasado un gran temporal de lluvia y estaba casi todo inundado: el entorno de la iglesia llena de agua, la playa fluvial cubierta y en el puente muchos restos de vegetación arrastradas por la gran fuerza del río. De hecho, en el restaurante les entró agua en el sótano, ya que están pegados al río.
El Puente Medieval de Vilar de Mouros
El gran símbolo del pueblo es su puente medieval, construido sobre el río Coura. Aunque muchos lo llaman “romano”, en realidad su estructura actual es de origen medieval, con esos arcos de piedra que tanto nos gustan para fotos épicas.
La Iglesia de Vilar de Mouros
A pocos pasos del puente está la iglesia parroquial del pueblo. Pequeña, sobria y con ese aire rural tan típico del norte portugués.
No esperes una catedral monumental. Aquí el encanto está en:
- Su arquitectura sencilla
- El entorno verde que la rodea
- La tranquilidad absoluta
Playa Fluvial da Azenha: baño en plena naturaleza
Si visitas Vilar de Mouros en primavera o verano, tienes plan asegurado: la Praia Fluvial da Azenha.
Es una zona acondicionada del río Coura donde puedes:
- Bañarte en agua limpia y fresca
- Tumbarte en la hierba
- Hacer picnic
- Relajarte bajo la sombra de los árboles
El ambiente es familiar y tranquilo. Nada de masificaciones. Aquí vienes a desconectar de verdad.
Ideal si viajas con niños o si buscas una alternativa a las playas del Atlántico, que pueden ser más frías y con oleaje fuerte.
Dónde comer
Después del paseo y el baño, toca lo importante: comer bien.
Justo al lado del puente tienes el clásico Retiro da Ponte. Restaurante tradicional, cocina portuguesa de la de verdad y ambiente acogedor.
¿Qué pedir?
- Bacalhau en sus diferentes versiones
- Arroz de lamprea (si es temporada)
- Carne a la brasa
- Vino verde bien fresquito
Las raciones son generosas y el entorno, con vistas al río, hace que la experiencia sea aún mejor.
Consejo: si vas en verano o fin de semana, mejor reservar.
Qué ver cerca de Vilar de Mouros
Si quieres completar la escapada:
- Caminha, con su casco histórico y vistas al Miño
- Vilanova de Cerveira y sus miradores
- Valença y su Fortaleza
- Ponte de Lima y su puente
Vilar de Mouros es una escapada rápida para desconectar, no esperes grandes monumentos en su entorno rural, pero vale mucho la pena.
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